El análisis del triunfo de Firmat sobre San Martín en La Caldera

08-10-11 | A veces las justificaciones de un resultado no se encuentran en el cierre y esa es la postal que dejó el juego que ganó Firmat. Las verdaderas justificaciones del primer logro del equipo de Miraglia se deben buscar en el primer tiempo. Allí hubo un interesante parcial de inicio y un segundo cuarto demoledor. Por Eduardo La Negra Bigotti
 
En las primeras opciones de ataque quedó claro que Firmat puede y debe lastimar cerca del cesto. Sucesivas ofensivas que generó el equipo terminaron en Burgos –que arrancó el año siendo muy importante- o en el foráneo Robinson. Alejandro el gran capitán fue la figura del cuarto con 8 puntos (100% efectividad). A esa intención ofensiva Firmat le fue sumando una gran agresividad defensiva de equipo que permitió una buena cantidad de contras que sumaron en momentos claves.
 
Cada vez que corrió Portillo, el escolta fue guía y decisión. Con rapidez e inteligencia Firmat corrió, con plan de juego insistió metiendo la bola abajo –o pasándola entre los grandes- arrinconando las ideas  de San Martín que en el primer tiempo fueron pocas. El segundo capitulo de anoche es para atesorar por como lo jugó, como lo defendió y por lo vistoso que resultó el equipo.
 
Después del descanso llegó una baja en la intensidad, situación que le abrió un panorama diferente a la visita luego de haber chocado contra un paredón rojo en el segundo cuarto. No lució de la misma manera Firmat, acertó puntos en el perímetro (3 de 4 en triples) casi como acusando que el descanso del entretiempo le sacó la concentración que había mostrado.
 

Para el final, una mayor actitud defensiva –casi al límite- mezclada con mejores decisiones en ataque (ganó el cuarto) lograron mover los buenos cimientos de Firmat encendiendo una alarma por lo estático que quedó el equipo en ofensiva. Cuando eso sucedió, Miraglia pidió asamblea en el minuto, tiró las directivas para que Robinson Hood salvara los malos minutos y para que Ale Burgos asuma un gran papel secundario en la película final de Silbryn. Allí la situación volvió a su cauce normal y el equipo terminó asegurando su primera victoria de la temporada. Con defensa, bola abajo y contraataque el conjunto de Miraglia plantó sus primeras banderas de identidad en una nueva temporada. En los nombres, un trío  – Burgos, Robinson y Rodríguez- que sabe como sumar abajo y una ayuda con anotación como Portillo. La cantidad de juegos es poca para un gran análisis pero el panorama es alentador.

FOTO: Gentileza Geque Gimenez

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